El presidente de la Asociación Española de Oficinas (AEO), José María Álvarez” inauguró en Madrid la pasada edición de “Workplace 2020” organizado por CESINE y la revista Metros Cuadrados. En su intervención, Álvarez hizo un resumen del comportamiento del mercado en 2019 que calificó de “bueno” en base a los datos de Madrid y Barcelona. “Madrid ha tenido una absorción bruta de 640.000 m2 aproximadamente sobre un total de 13’7 MM de m2, cerrando con una disponibilidad media del 8%. En Barcelona la absorción bruta ha sido de unos 400.000 m2 sobre un total de más de 6 MM de m2 y una disponibilidad media del 4%”. El presidente también habló del buen comportamiento de las rentas prime y la inversión en 2019.

En cuanto a las perspectivas para 2020, marcó una serie de retos y aspectos determinantes para la Industria Española de Oficinas. “El crecimiento del mercado debe tener como base el producto y la calidad del mismo. Hay que poner el foco en la satisfacción de las necesidades de un cliente que se ha vuelto más exigente, más sofisticado y tiene un mayor conocimiento e información sobre el producto que quiere. El producto de nuestra industria ha de apostar por la tecnología, la sostenibilidad y por una orientación alineada con el concepto de los hoteles u hospitality, con más servicios y generador de experiencias que impulsen la actividad de las empresas usuarias de los espacios de trabajo.”

Otro reto sobre el que incidió el presidente fue la transparencia, que identificó como un elemento fundamental para hacer nuestro mercado más fiable, más predecible, más atractivo y, por tanto, más líquido. Una mejora de la transparencia que debe ser desarrollada por nuestra industria y no por elementos exógenos a la misma. “La AEO está en ese camino porque, además, es una forma de poner en valor nuestra propia industria y mercado”.

Los espacios de trabajo y el crecimiento del mercado español de oficinas ocuparon la última parte de la intervención. En cuanto al primero, se refirió a la necesidad de trabajar para que las empresas no tengan una perspectiva centrada exclusivamente en el coste, pues no es compatible con el discurso basado en la importancia del talento, la salud de los empleados, la sostenibilidad, y de que las oficinas sean ya una herramienta al servicio de gestión de las compañías, la creación de valor y la mejora de la productividad. “El reto en este apartado por parte de la Industria es empezar a medir y demostrar que la calidad de los edificios y los espacios de trabajo mejoran la cuenta de resultados y la productividad de las empresas.”

En relación a España y en especial Madrid, apuntó que tienen que hacer un esfuerzo para atraer empresas que se instalen aquí. Seguir la estela de Barcelona que ha hecho un buen trabajo en este sentido. “Tenemos que trabajar estrechamente con las administraciones públicas y concienciarlas de que nuestra industria ayuda al desarrollo del empleo de calidad, que es motor de riqueza para nuestra sociedad, con efecto tractor sobre los bienes de consumo, los servicios y sobre la economía en general. Nuestro reto es atraer a empresas para que se instalen en España”.