El modelo de trabajo híbrido está aterrizando, crecerá y se quedará

La COVID ha sido sin duda el mayor desafío en los 32 de historia de IWG

ENTREVISTA A PHILIPPE JIMÉNEZ,

Director General de IWG España y Vicepresidente de Ventas para el Sur de Europa y BENELUX

Madrid, Enero 2021

¿Qué es y cómo está posicionada IWG en la industria de las oficinas?

IWG es líder mundial en espacios de trabajo flexible con más de 3.500 centros repartidos entre 1.000 ciudades de 120 países y una facturación de 3.000 millones de euros a nivel mundial. IWG cotiza en la bolsa de Londres y tiene 5 marcas: Regus, Spaces, HQ, Signature y Nº18; cada una posicionada en un segmento de mercado específico para atender a todo tipo de clientes, y dar elección a autónomos, start ups, PYMES, multinacionales, etc. Todos nuestros emplazamientos están amueblados y equipados con tecnología punta, se pueden utilizar por el tiempo que se desee y ofrecemos todo tipo de servicios: oficinas virtuales, salas de reuniones, para formación, planes de contingencias y servicios para teletrabajo, entre muchos otros.

¿Qué ha supuesto para vuestro negocio en el mundo, Europa y España la irrupción del COVID?, ¿cómo ha afectado a los niveles de ocupación de los centros, inversiones, precios de mercado, la rentabilidad de los centros o el valor en bolsa?

El COVID ha sido sin duda el mayor desafío en los 32 de historia de la compañía. Aún así, nuestra tasa de ocupación se incrementó en periferias y provincias, no así en las grandes ciudades de Madrid y Barcelona. IWG reaccionó muy rápido, tomó medidas sanitarias en los centros, se dieron ayudas a los clientes más necesitados, se revisaron precios o se lanzaron promociones para retener y atraer nuevos clientes. Se invirtió en I+D+i, en CRM, se cambió la web y se invirtió en formación de nuestro personal, entre otras acciones. También se crearon nuevos servicios como el DYO, que permite al cliente diseñar su propia oficina, el HomeWorker o Enterprise para multinacionales. HQ es una nueva marca en España para el nicho de “low cost”. En 2020 hemos abierto 141 nuevos centros, unos 400.000 m2, 6 de ellos en España con unos 20.000 m2. En cuanto a la bolsa, la acción del grupo se resintió pero se ha recuperado bien y nos encontramos en una situación financiera buena con una tesorería sólida y muchas oportunidades de mantener el crecimiento a través de operaciones orgánicas, de adquisición o por franquicia.

Decía hace tiempo que uno de los desencadenantes de los espacios flexibles fue la tecnología, ¿qué ha supuesto para su negocio el incremento tecnológico experimentado en las Oficinas a raíz de la pandemia?

La tecnología ya existía antes de la pandemia. Lo que ha hecho el COVID ha sido impulsar el desarrollo de las habilidades digitales de los profesionales y el uso intensivo de la tecnología. Por ello, creemos que la tecnología es el principal soporte de lo que llamamos la revolución flexible. Los profesionales ya quisieron salir de la oficina hace más de 30 o 40 años, pero este movimiento no puedo comenzar hasta principios de este siglo con la aparición de los móviles, Internet, las apps, el “cloud”, etc. Desde entonces el mundo ha cambiado a una velocidad sin precedentes en muchos aspectos de nuestras vidas. Para nosotros, la tecnología ha democratizado el espacio de trabajo, permitiendo que se trabaje donde y cuando se quiera, e impulsando el cambio en el modelo de trabajo. En nuestro caso nos ha llevado a redoblar nuestras inversiones en tecnología y en el desarrollo geográfico para seguir manteniendo nuestra posición de líder del sector.

Las últimas informaciones indican que IWG espera seguir abriendo centros en ciudades medianas de España durante 2021. ¿Hay un cambio de estrategia?, ¿es mundial o local?, ¿se encuentran las grandes ciudades ya saturadas? ¿Cómo va a evolucionar la expansión de IWG en España?

Nuestra estrategia de crecer y desarrollar una red de centros en todo el país y en el mundo no ha cambiado. En 2020 hemos abierto 6 centros en Gijón, San Sebastián, Bilbao y Sevilla. En 2021 tenemos previsto abrir en Valladolid, Vigo, La Coruña, además de consolidar nuestra presencia en Málaga, Palma de Mallorca y otras ciudades de nuestro territorio con nuevas aperturas como en el caso de Barcelona y la capital.

Según nuestros estudios, un 55% de los CEOs ya consideran muy positivamente el modelo de trabajo híbrido en el que se alterna entre la casa, la oficina flexible y la sede central. Este modelo significa un ahorro de costes en alquileres, un aumento en la capacidad para atraer talento, aumentar la productividad y mejorar el bienestar de los profesionales. La evolución en el modelo de trabajo híbrido está beneficiando mucho a nuestro sector de actividad y pensamos que este modelo está aterrizando, crecerá y se quedará. Es una tendencia mundial.

¿En qué se diferencia España de otros mercados de la UE?

En nuestro sector y en relación a las tendencias que hemos comentado, no hay diferencias. El impacto del COVID en las ciudades grandes y el desarrollo de las ciudades periféricas de menor tamaño es muy similar. Las ciudades grandes han sufrido más que las periféricas, equilibrando la reducción en las primeras con el aumento en la últimas.

¿Qué papel juega el espacio flexible en la industria de las oficinas?, ¿cuál será en el futuro y que perspectivas prevén?

Estoy convencido que el espacio flexible va a jugar un papel fundamental en la industria de las oficinas, de hecho, ya lo está haciendo. Cada vez son más los edificios de oficinas que cuentan con un espacio flexible con objeto de atraer demanda y complementar los espacios corporativos de otros inquilinos. Las empresas reducirán el espacio de trabajo tradicional para adaptarse al modelo flexible. Esto no significa que las oficinas tradicionales y corporativas vayan a desaparecer, ni mucho menos. Son muy importantes y seguirán existiendo.

El COVID ha mandado a casa a millones de profesionales, pasando del 8 al 50% en 2020. La inversión en espacio flexible ha continuado durante el año pasado y está siendo un complemento perfecto para las empresas en su evolución al modelo de trabajo flexible. El teletrabajo no desaparecerá cuando superemos la pandemia, aunque tenga sus limitaciones: la falta de espacio, el diseño, el mobiliario, la dificultad que supone para innovar, generar creatividad, el desapego que genera con la empresa, el aislamiento de los compañeros. Teletrabajo sí, pero con moderación. El talento ya no quiere trabajar como robots, quiere trabajar con robots. Quiere poder elegir el lugar desde donde trabaja en función del momento y la tarea a desarrollar.

¿Qué tendencias y cambios están detectando en las necesidades de los usuarios de espacios flexibles?

Según datos de IWG, dentro de poco, el espacio flexible representará entre un 40 y 50% del total del portafolio inmobiliario de l

as empresas multinacionales. Vemos demandas de estas empresas y otras más pequeñas pidiendo espacios en ciudades periféricas y en otras provincias. Se va más a la personalización de estos espacios de trabajo con colores corporativos, logotipos, mobiliario y espacios que se asemejen a sus sedes, sus culturas y que faciliten el sentimiento de pertenencia.

¿Qué impresión sacó como asistente de Global Work In Place Meeting (WIP) 2019?

Que ya iba siendo hora de que contásemos en España con un evento de ámbito internacional específico de la industria de las Oficinas y con las características, proyección y magnitud de WIP. Fue un encuentro profesional sin precedentes y estaremos encantados de asistir y participar en la próxima edición.

IWG es empresa asociada a la AEO desde 2018 ¿Cómo ve el papel de la AEO?, ¿y la participación de su empresa en la asociación?

El papel de la AEO es fundamental en muchos sentidos. Necesitamos dar a conocer nuestra industria, nuestras preocupaciones, particularidades, retos, asi como aumentar nuestra representatividad y peso en las instituciones, que me parece fundamental.  Creo que la AEO está desarrollando este papel y cuenta con nuestro apoyo y compromiso.